Un ejemplo de los estragos que deja el diseño urbano de UMAD
Un cuento de nunca acabar es lo que sucede en los limitantes de la Universidad Madero cada mañana. Trafico intenso, pasos peatonales a los que nadie les tiene respeto, padres y alumnos enojados. Son bastos los factores que generan un problema que nos hacen cuestionarnos de donde surgen. Por ello mediante esta interrogante podemos analizar el diseño urbano de la UMAD. Replantearnos si la prioridad en este ritual es el peatón o el automóvil.
La situación en la UMAD es clara: sólo una entrada y salida vehicular y peatonal para todo el campus universitario. Recientemente se está pavimentando la calle de acceso principal al campus, lo cual genera congestión y molestia dentro de la comunidad maderista. Este hecho deja al descubierto un defecto de diseño urbano.
Desde la arquitectura urbana se plantea que los campus deben estructurar de forma respetuosa los flujos de vehículos y peatones para evitar conflictos y riesgos. Un estudio señala que la circulación vehicular y las áreas de estacionamiento deberían estar pensadas para proporcionar conexiones directas y distintas hacia los núcleos académicos. A su vez estas deben separar el recorrido del peatón” en un campus, cosa que no podemos ver planteada dentro de la institución.
¿En que situación se encuentra el diseño de la UMAD?
La UMAD, como muchas universidades que crecen rápidamente, no contemplo desde un inicio llegar al tamaño al que tiene hoy. Ha “crecido hacia donde ha podido”, lo que genera una arquitectura urbana de parche: se van añadiendo edificios, estacionamientos, accesos sin una visión global y sin que el peatón sea primero.
Un artículo académico sobre campus señalo que los espacios exteriores deben de tener una relación coherente con el conjunto. No hablemos sólo de las zonas al aire libre, sino también de las áreas comunes, que los planificadores del campus caracterizaron desconectadamente.
Esto se ve reflejado en la UMAD: el estacionamiento lejano del edificio principal, un único acceso, una calle en pavimentación que afecta el flujo diario. Si la universidad hubiese contado con un plan maestro de diseño de campus, que contemplara ampliaciones, distribución peatonal, accesos múltiples y una jerarquía de circulaciones, muchas de estas problemáticas podrían evitarse.
Principios de diseño ignorados dentro de la institución.
Desde la literatura de diseño urbano y de campus se establecen varios principios que, lamentablemente, en la UMAD parecen pasar desapercibidos.
Comenzando por la importancia que tiene el peatón antes que el automóvil. Se señala que la clave es dar prioridad al peatón y después hacer que todo lo demás encaje.
Según un estudio, «el flujo dentro de un campus se ha enfocado en los vehículos» lo que crea problemas tanto de seguridad como de acceso. Lo recomendable es que los lugares de aparcamiento se encuentren en los bordes del campus.
Tener múltiples accesos o puertas para distribuir el tráfico, evitar congestiones y definir mejor la entrada al campus. Un documento indique que se deben distinguir “entradas primarias, secundarias y terciarias” para vehículos y peatones en un campus. En estos casos la Universidad Madero lo esta llevando como un plan de contingencia, no como un diseño previo del campus. La existencia de una única entrada, obliga a los vehículos y peatones a atravesar el mismo punto, lo que es el núcleo del conflicto.
El hecho de que el estacionamiento este lejano del edificio, genera que los peatones caminen mas por infraestructuras que no están diseñadas para eso, lo cual va en contra de los estándares de accesibilidad. Por ejemplo, en un estudio de campus, se detecto que algunas zonas no eran accesibles para personas con discapacidad debido a rampas empinadas, elevaciones confusas y conexiones peatonales deficientes.
Nuestras recomendaciones para un rediseño más humano y funcional.
Dadas las circunstancias y las situaciones descritas del diseño urbano de la UMAD hay variadas conclusiones. Ademas se pueden proponer diversas recomendaciones para mejorar el diseño urbano del campus:
1.Planificar múltiples entradas o salidas del campus. Se debe analizar la posibilidad de habilitar una o mas entradas/salidas para diversificar el flujo vehicular. O en una situación externa a la institución, como la que se esta viviendo, tener alternativas para el flujo vehicular y evitar el bloqueo del acceso.
2.Reubicación del estacionamiento en la periferia. Hay que considerar el diseñar un acceso mas directo y cómodo hacia el edificio principal. De esta manera hacer que el núcleo del campus sea mayormente peatonal. Mejorando la calidad del espacio y la experiencia del usuario.
3.Implementar un plan maestro de campus. Este plan debe de integrar crecimiento proyectado, movilidad interna, accesos, zonas de estancia, paisajismo, señalización, accesibilidad universal, y que tenga visión a 10-20 años. Esto ya se ha llevado acabo en diversas universidades y ayuda a evitar el crecimiento sin planeación.